Personajes:
¿Quién es quién en "El Monstruo N.º 4"?
¿Quién es Ágata?
La pequeña Ágata es la que da sentido y vida a este universo. A este ‘mundo’ suyo, lleno de historias por contar.
Os hablo un poquito de ella:
Ágata tiene más o menos tu edad. Cumple años en abril. Exactamente el día 27 por si la queréis felicitar.
Es simpática, divertida, tiene un cerebro que funciona más rápido que una calculadora, una curiosidad tan grande como el universo y la mente más lógica de todo el planeta.
O eso decía ella.
Y lo respaldaba con gráficos de barras y cálculos hechos como un relámpago.
Le encantan los acertijos, las matemáticas y los misterios. Así que cuando algo raro ocurría en su barrio, todos sabían a quién acudir.
Mientras otros niños pierden el tiempo con sus móviles, sus consolas o viendo películas tirados en el sofá, Ágata dedica su tiempo a resolver paradojas, optimizar la ruta de un caracol en el jardín o calcular la trayectoria óptima para lanzar un frisbee.
Pero no es perfecta. Y eso, creo yo, está bien. Porque en mi opinión, y decidme si pensáis igual, una niña o un niño perfectos serían la mar de aburridos.
Por eso, como no es perfecta, a veces se mete en líos. Todo muy normal. Pero, y ahí es donde la cosa se pone interesante, sabe salir de esos líos. Y siempre, siempre está dispuesta a aprender algo.
Que es justamente lo que ocurre en “El Monstruo N.º 4”.
Un lunes por la mañana, que comienza como un día fantástico, las cosas se le van a ir complicando a Ágata por su falta de empatía. Y el lunes, el martes, el miércoles y tooooda la semana termina siendo un completo desastre.
Pero afortunadamente conocerá al monstruo N.º 4, un monstruo colorido y divertido, quien le enseñará la importancia que tiene la ‘empatía’ en las relaciones.
Pero no te cuento más. Si tienes curiosidad lee esta historia. Cuando la termines dime que te ha parecido. Al final del libro te dejo cuatro preguntitas junto con la promesa de un regalo para ti.
¿Quién es Nº 4?
Echemos un vistazo a este monstruo.
- N. º4 es grande y fuerte. Como todo monstruo.
- Tiene un par de cuernos gruesos y retorcidos que terminan en afiladas puntas. Algo necesario en un monstruo para meter miedo.
- Sus brazos, peludos y fortachones, terminan, como es lógico, en un par de garras.
- Tiene, como todo monstruo que se precie, una boca llena de colmillos y dientes grandísimos.
- Su rugido es terrible. Es capaz de rugir tan alto y fuerte que ¡puede hacer saltar las alarmas a 500mt. a la redonda! Y no estoy exagerando.
Todo esto en su conjunto muy normal porque es lo que debe tener un monstruo para ser monstruoso.
Pero… ahora viene lo curioso:
- El pelaje de N.º 4 es suave y de colores. Tiene todos los colores del arcoíris.
- Sus ojos son azules y enormes, con una mirada alegre y hasta un pelín inocente.
- N.º 4 es simpático y bonachón.
- Tiene una sonrisa que al mirarla tu también sonreirás sin darte cuenta. Así de contagiosa es su sonrisa.
- A este monstruo le gustan las matemáticas. Es muy bueno haciendo cálculos. Yo creo que por eso Ágata y él se han hecho tan buenos amigos.
- A N.º 4 le encanta mirar los atardeceres. Qué cosa más curiosa en un monstruo. ¿Verdad? Se sienta y, con la mirada fija en el horizonte mientras el sol se oculta lentamente, se queda inmóvil como hipnotizado.
- Otro dato curioso: ¡Le chiflan las flores! Pero no por lo bonitas y coloridas. ¡Le gustan para zampárselas! Y os digo más: ¡Es su comida favorita! Si le das a escoger entre un melocotón, un pepino o los pétalos de una magnolia ya te haces una idea de qué se zampará.
Entre las cosas que pasan en el libro hay algo relacionado con las flores y la glotonería de N. º4 que casi termina en un desastre total. Podría haber sido terrible para Ágata. Cuando leas el libro podrás saber de qué hablo. ¡Alucinante!
¡Ah! Y no te he contado lo más interesante: N.º 4 tiene una habilidad que no tiene ningún monstruo. Una destreza que no podrías adivinar ni en cien mil años. Cuando la sepas te caerás de espaldas por la sorpresa.
Como no quiero hacer ‘spoiler’ no te cuento más. Ya te enterarás de todo cuando leas el libro.
¿Quién es Mr. Churchill?
Mr. Churchill es el gato de Ágata y son inseparables.
Es un gato negro como una noche sin luna. Sus ojos azules parecen contener un trocito del cielo en primavera.
Es tan elegante que lo verás caminar como un lord inglés, o, mejor dicho, como el gato de un lord inglés.
Tiene un arte sin igual para hablar en rima.
El afirma que su tatarabuelo era el gato preferido de Miguel de Unamuno y que su bisabuela, una preciosa gata atigrada, fue un regalo de José Ortega y Gasset a María Zambrano, discípula del gran pensador español. De ahí le viene ese aire de gato filósofo que tiene y su forma poética de hablar.
Algo muy curioso: Cuando se enfada o se asusta habla en rima, pero… ¡al revés!
Le encanta dormir. Él dice que no es porque sea un gato, que también; afirma que dormir le sienta bien a su vena poética.
Mientras Ágata está estudiando o dibujando tranquilamente lo verás siempre echado a su lado durmiendo plácidamente.
¿Quién es Rosario?
En el libro El Monstruo N. º4 ya os hablé un poquito de ella y os conté porque es tan importante en estas historias.
Si habéis leído el libro ya sabréis que todas las mañanas le prepara a Ágata unos desayunos sanos y muy ricos.
Decir Rosario es lo mismo que decir “Alta Repostería”. En la casa de Ágata el aroma de galletas, pasteles, tartas y bizcochos flota en el aire como una dulce promesa.
Por eso siempre incluyo las recetas que Rosario elaboró en cada historia. Podrás encontrarlas en: RECETAS. En las últimas páginas de cada libro.
En el capítulo 3 de El Monstruo N.º 4 Rosario prepara unas magdalenas de naranja y chocolate que son un poema. ¡Tú también podrás prepararlas siguiendo las indicaciones de la receta que encontrarás al final de libro!
SPOLIER: En el próximo libro de El Mundo de Ágata (Volumen II), titulado: “El extrañísimo caso del loro tartamudo”, podrás encontrar cuatro recetas de galletas especiales y riquísimas. Yo las he probado todas y te puedo asegurar que jamás, jamás, jamás, jamás de los re-jameses habrás comido galletas más ricas que estas. ¡Anímate a prepararlas tú también!



