¿Quién es Ágata?
La pequeña Ágata es la que da sentido y vida a este universo. A este ‘mundo’ suyo, lleno de historias por contar.
Os hablo un poquito de ella:
Ágata tiene más o menos tu edad. Cumple años en abril. Exactamente el día 27 por si la queréis felicitar.
Tiene un cerebro que funciona más rápido que una calculadora, una curiosidad tan grande como el universo y con la mente más lógica de todo el planeta.
O eso decía ella.
Y lo respaldaba con gráficos de barras y cálculos hechos como un relámpago.
Le encantan los acertijos, las matemáticas y los misterios. Así que cuando algo raro ocurría en su barrio, todos sabían a quién acudir.
Mientras otros niños jugaban a las escondidas, intercambiaban cromos o perdían el tiempo con sus móviles, sus consolas o viendo películas tirados en el sofá, Ágata dedicaba su tiempo a resolver paradojas, optimizar la ruta de un caracol en el jardín o calcular la trayectoria óptima para lanzar un frisbee.
Pero no es perfecta. Y eso, creo yo, está bien. Porque en mi opinión, y decidme si pensáis igual, una niña o un niño perfectos serían la mar de aburridos.
Por eso, como no es perfecta, a veces se mete en líos. Todo muy normal. Pero, y ahí es donde la cosa se pone interesante, sabe salir de esos líos y siempre, siempre está dispuesta a aprender algo.
Que es justamente lo que ocurre en esta historia.
En “El Monstruo N.º 4” Ágata aprenderá el valor que tiene la ‘empatía’ en las relaciones.
















